Cuentos de Princesas

La Ratoncita que era Princesa

La Ratoncita que era PrincesaCuento corto: La Ratoncita que era Princesa

Érase una vez un viejo granjero que vivía en una aldea con sus tres hijos.

Los tres eran unos jóvenes guapísimos. El granjero estaba orgulloso de sus hijos. Y pensó que había llegado el momento de que se casaran.

Bueno hijos, ya son lo suficientemente mayores para que se casen. Quiero que cada uno de ustedes encuentre novia. Quiero que todos sean felices con sus parejas.

El mayor dijo: Pero padre como encontraremos novia.

El segundo dijo: Sí padre será difícil que nosotros solos encontremos novia.

El mejor dijo: Yo le obedeceré padre, pero por favor guíenos.

Claro que los guiare. Tenemos una tradición familiar para encontrar novia y todos deben seguirla.

Coger un hacha y cortar un árbol de nuestra granja.

Fíjense dónde cae el árbol y busquen novia en esa dirección, pero antes de cortar un árbol deberían plantar uno en la granja y prometerme que cuidaran de él.

Si. ¿Padre, por qué hacer eso, plantar un árbol antes de cortar otro?

Por qué los árboles son muy importantes para nosotros. No sólo deberíamos cortarlos. Deberíamos plantar cada vez más árboles.

Los hijos obedecieron a su padre. Cada uno plantó antes su árbol y después cortó otro.

El hijo mayor corto un árbol que cayó en dirección norte. ¡Oh norte me viene muy bien, la chica que me gusta vive en esa dirección iré norte y le pediré matrimonio!

El segundo hijo cortó un árbol que cayo hacia el sur. ¡Oh como sabía ese árbol que me gusta la chica con la que bailó muchas veces y que vive hacia el sur, partiré hacia el sur lo antes posible!

El árbol del hijo pequeño cayó señalando al bosque. Los dos hermanos se rieron de él.

Caramba!

¿Vas a ir en esa dirección? Oye Vico con quien te casarás en el bosque, con un lobo o con un ciervo.

Seguiré la dirección que me ha indicado el árbol. Seguro que encontraré a mi novia en esa dirección.

Los tres hermanos iniciaron sus viajes.

El hijo mayor se dirigió al norte y le propuso matrimonio a la chica, de la que siempre había estado enamorado. Ella aceptó la propuesta enseguida.

El segundo hijo fue al sur y le propuso matrimonio a su novia. Ella inmediatamente le dijo que sí, dijo.

Vico fue al bosque y caminó un buen trecho, pero no encontró ningún humano.

No sólo estaba tan decepcionado. También estaba cansado. Así que buscó refugio y encontró una pequeña cabaña en el bosque.

Vico se sorprendió al verla. Entró en la cabaña, pero estaba vacía. No había nadie, excepto una ratoncita.

Oh aquí no hay nadie. ¿Cómo puedes decir eso y yo? Eres un ratoncita, no un ser humano. ¿Qué estás haciendo en el bosque? Estoy buscando a mi amor verdadero.

¿En este bosque crees que este es un lugar para encontrar a tu amor?

No, pero si lo intento con todas mis fuerzas podría encontrarlo, pero me preocupa no ver a ningún ser humano. Sería vergonzoso volver a casa sin novia.

En este bosque no hay ninguna chica. ¿Por qué no me llevas a mi como novia?

Eres una ratoncita, como voy a llevarte como novia.

Confía en mi Vico, aunque soy una ratoncita te querré y te seré fiel

Sí, pero.

La ratoncita empezó a convencer a Vico. Bailó, le cantó una preciosa canción. El agotado Vico se lo pasó en grande con la ratoncita. Finalizado el baile y la canción, la ratoncita esperaba la decisión de Vico, lo miraba con ojos de enamorada.

Me gustas y serás mi novia.

La ratoncita se puso muy contenta al oír eso. Le prometió a Vico que lo esperaría hasta que regresara. Los tres hermanos volvieron a casa. ¿Cuéntenme hijos han encontrado novia?

El mayor dijo: Yo he encontrado una chica preciosa que será mi esposa. Tiene labios rosados.

El segundo dijo: Mi novia también es muy guapa. Tiene el pelo largo y dorado.

Ahhh que ocurre Vico no debía de tener dientes afilados y largas orejas puntiagudas.

Por favor, no te rías hermano. Mi novia es una cosita dulce y delicada vestida de terciopelo. ¿Entonces debe ser princesa? Sí y cuando me canta me hace muy feliz. Los dos hermanos no estaban muy contentos por Vico.

Pasaron unos días y su padre decidió poner a las novias a prueba.

Llamó a sus hijos y les dijo. Quiero saber si sus novias son buenas o no en la cocina. Pídanle que hagan una barra de pan para mí.

Los dos hermanos aceptaron, pero Vico se quedó callado.

Estaba preocupado porque sabía que una ratoncita no puede hacer una barra de pan. Fue al bosque. La ratoncita se puso muy contenta al verlo.

Sabía que volvería pronto. ¿Pero qué pasa? pareces preocupado. Mi padre quiere que nuestras novias le hagan una barra de pan, pero tú no puedes. Mis hermanos se reirán de mí.

Y si te digo que sí puedo. Tus hermanos se reirán de ti.

No sabía que una ratoncita supiese hacer pan.

Pues yo se.

La ratoncita hizo sonar tres veces una campanilla de plata.

Al escuchar el sonido, cientos de ratones aparecieron de la nada. Todos se reunieron junto a la ratoncilla, la ratoncita se sentó delante de ellos, altiva y majestuosa, traerme cada una un grano del trigo más refinado.

Y para sorpresa de Vico, todos los ratones desaparecieron y cuando volvieron traían un grano del trigo más refinado.

La ratoncita recogió todos los granos e hizo una preciosa barra de pan de trigo. Los tres hermanos llevaron las barras a su padre.

El hijo mayor presentó a su padre en la barra de centeno. Muy bueno, este pan es muy bueno para la gente trabajadora como nosotros.

El segundo hijo le trajo el pan hecho de cebada, la cebada también es muy buena.

Vico le presentó su pan blanco. ¡Que pan blanco! vaya, tu novia debe de ser muy rica Vico. Por supuesto, no nos dijo que era una princesa, dinos Vico ¿cómo consigue una princesa ese trigo tan refinado?

Toca una campanilla de plata tres veces y sus sirvientes le traen lo que les pide.

Estoy encantado con sus tres novias. Por qué han hecho una barra muy buena, pero antes de traerlas a casa quiero que ellas tejan algo para mí.

Mi novia teje muy bien, la mía también. Vico no dijo ni palabra porque estaba seguro de que la ratoncita no sabía tejer.

Fue a la cabaña del bosque.

La ratoncita notó que estaba preocupado y le preguntó por qué.

Me temo que no puedas hacerlo, nunca había oído que una ratoncita sepa tejer ¿Sabes?

Por supuesto, la novia de Vico puede hacer lo que él le pida.

Una vez más, la ratoncita tocó la campanilla de plata tres veces y aparecieron cientos de ratones y se sentaron ante ella esperando sus órdenes. Van a traerme la fibra de lino más refinada, obedeciendo sus órdenes los ratones desaparecieron y regresaron con las fibras de lino más exquisitas.

La ratoncita tejió una preciosa pieza de lo más refinado. Era tan refinada que la guardó en una cáscara de nuez vacía, lleva esto Vico espero que le guste a tu padre.

Vico cogió la cáscara de nuez y regresó a casa.

Los dos hermanos mostraron las piezas tejidas por sus novias.

Algodón áspero, no muy refinado, pero bueno.

El segundo hijo le entregó a su padre lo que su novia había tejido. Mezcla de algodón y lino, un poco mejor.

¿Y tú que tienes ahí Vico?

Vico le mostró la cáscara de nuez.

Sus hermanos se rieron de él, nuestro padre pidió que nos tejieran algo, no una cáscara de nuez.

Se les borró la sonrisa cuando el padre abrió la cáscara de nuez y sacó una tela de lino muy refinada.

¿Oh cómo pudo hacer eso?

Tocó la campanilla de plata y le ordenó a sus sirvientes que le trajeran la fibra más refinada y tejió la tela para usted.

Vico tu novia debe de ser una princesa, quiero que me traigan a sus novias a casa. Quiero conocerlas, traerlas mañana.

La ratoncita se alegró mucho, se puso muy guapa. Tocó la campanilla de plata y pidió un carruaje con cocheros.

Llegó el carruaje de cáscara de nuez tirado por cinco ratones. Vico se sorprendió al verlo la ratoncita se sentó en el carruaje con su cochero delante y con un lacayo en la parte de atrás, iniciaron el viaje a casa de Vico.

Vico iba caminando junto al carruaje y dijo no te preocupes, yo cuidaré de ti. Y tampoco te preocupes por mi padre, es una gran persona. Caminando por el bosque se aproximaron a una ciudad por la que discurría un río. Tenían que cruzar el puente sobre el río. Mientras lo cruzaban, apareció un hombre en dirección contraria. Vio un montón de ratones dirigiéndose hacia él, se puso a reír y los lanzó al río.

¿Qué ha hecho? ¿Por qué ha hecho eso?

Ha tirado a mi novia al río, ¿tu novia, esos ratones?

Se rió a carcajadas y continuó su camino. Vico estaba muy triste por los ratones. Miro en el río, pero no los encontró por ninguna parte.

Oh mi pobre novia, qué pena me da que te hayas ahogado en el río.

Nada más decir esto Vico se giró y vio un precioso carruaje en la otra orilla del río.

Iba tirado por cinco lustrosos Caballos. Una chica hermosísima estaba sentada en el carruaje. Vico se quedó embelesado al ver tal belleza. Empezó a caminar hacia su casa. Cuando se aproximó al carruaje, ¿Vico por qué no te sientas a mi lado?

¡Yo!

Tú me elegiste como novia cuando era una ratoncita y seguro que no me abandonarás ahora que soy princesa.

¿Eres tu ratoncita?

Sí, era una princesa bajo un maléfico hechizo que nunca se había roto si tú no me hubieras aceptado como novia y si ese hombre no me hubiera tirado al río, se ha deshecho el maleficio. Ahora conoceremos a tu padre. Nos casaremos y nos iremos a mi reino.

Viajaron a la casa de Vico.

El padre de Vico y sus dos hermanos mayores se impresionaron al ver que una princesa era la novia de Vico.

Padre esta es mi novia. Tu novia es una auténtica princesa. ¿Dónde la has encontrado? Ahí fuera en el bosque, en la dirección que señaló el árbol. La dirección que te marcó el árbol. Siempre he oído que es la mejor manera de encontrar novia. Si nuestros árboles nos hubiesen indicado el bosque, también habríamos encontrado una princesa.

Pero estaban equivocados. Vico consiguió la princesa porque fue amable, incluso con una ratoncita. El padre de Vico los bendijo. Se casaron y fueron felices porque fueron cariñosos y sinceros uno con el otro.

Se quisieron para siempre.

FIN

Fuente: Adisebaba

Que tanto saben del cuento La Ratoncita que era Princesa

Es hora de poner a prueba los conocimientos de tus niñas y niños sobre el cuento La Ratoncita que era Princesa. Elaboramos un cuestionario de preguntas para tus peques.

  • ¿Cómo se llama el cuento?
  • ¿Qué personajes aparecieron en el cuento?
  • ¿Quién fue el presonaje principal del cuento?
  • ¿Cuál fue tu parte favorita del cuento?
  • ¿En que lugar ocurrio la historia?
  • ¿Inventa otro final para el cuento?

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