El Pastor y el Mar
Fábulas de Esopo
Un pastor que cuidaba su rebaño en las costas, veía al mar muy calmado y suave, y planeaba con hacer un viaje de comercio.
Entonces vendió todo su rebaño y lo invirtió en un cargamento de dátiles, y se echó a la mar. Pero vino una fuerte tempestad, y estando en peligro de hundirse la nave, tiro por la borda toda la mercancía, y escasamente escapó con vida en la barca vacía.
No mucho tiempo después cuando alguien pasaba y observaba la ordenada calma del mar, él le interrumpía y le decía:
— De nuevo está el mar deseando dátiles y por eso luce calmado.
FIN
Nunca generalices conclusiones basándote en un solo suceso.
Que tanto saben de la fábula El Pastor y el Mar
Es hora de poner a prueba los conocimientos de tus niñas y niños sobre la fábula El Pastor y el Mar. Elaboramos un cuestionario de preguntas para tus peques.
- ¿Cómo se llama la fábula?
- ¿Qué personajes aparecieron en la fábula?
- ¿Quién fue el presonaje principal de la fábula?
- ¿Cuál fue tu parte favorita de la fábula?
- ¿En que lugar ocurrio la fábula?
- ¿Inventa otro final para la fábula?
Fábulas para niños que también te puede interesar!

El Ciervo en el pesebre de los Bueyes
Un ciervo perseguido por la jauría y ciego por el terror del peligro en que se encontraba llegó a una granja y se escondió entre unas pajas en un...
Leer más
Los Lobos y los Carneros
Intentaban los lobos sorprender a un rebaño de carneros. Pero gracias a los perros guardianes, no podían conseguirlo. Entonces decidieron emplear su astucia. Enviaron unos delegados a los carneros...
Leer más
El León, la Zorra y el Asno
El león, la zorra y el siempre ingenuo asno se asociaron para ir de caza. Cuando ya tuvieron bastante, dijo el león al asno que repartiera entre los tres...
Leer más
El Joven pastor anunciando al Lobo
Un joven pastor, que cuidaba un rebaño de ovejas cerca de una villa, alarmó a los habitantes tres o cuatro veces gritando — ¡El lobo, el lobo! Pero cuando...
Leer más
Las Liebres y los Leones
Las liebres arengaban en la asamblea y argüían que todos deberían ser iguales. Los leones entonces replicaron: — Sus palabras, señoras liebres, son buenas, pero carecen de garras y...
Leer más