Diógenes de viaje
Fábulas de Esopo
Yendo de viaje, Diógenes el cínico llegó a la orilla de un río torrencial y se detuvo perplejo. Un hombre acostumbrado a hacer pasar a la gente el río, viéndole indeciso, se acercó a Diógenes, lo subió sobre sus hombros y lo pasó complaciente a la otra orilla.
Quedó allí Diógenes, reprochándose su pobreza que le impedía pagar a su bienhechor.
Estaba pensando en ello, cuando advirtió que el hombre, vio a otro viajero que tampoco podía pasar el río y fue a buscarlo y lo transportó igualmente.
Entonces Diógenes se acercó al hombre y le dijo:
— No tengo que agradecerte ya tu servicio, pues veo que no lo haces por razonamiento, sino por manía.
FIN
Cuando servimos por igual a personas de buen agradecimiento, así como a personas desagradecidas, sin duda que nos calificarán, no como buena gente, sino como ingenuos o tontos. Pero no debemos desanimarnos por ello, tarde o temprano, el bien paga siempre con creces.
Que tanto saben de la fábula Diógenes de viaje
Es hora de poner a prueba los conocimientos de tus niñas y niños sobre la fábula Diógenes de viaje. Elaboramos un cuestionario de preguntas para tus peques.
- ¿Cómo se llama la fábula?
- ¿Qué personajes aparecieron en la fábula?
- ¿Quién fue el presonaje principal de la fábula?
- ¿Cuál fue tu parte favorita de la fábula?
- ¿En que lugar ocurrio la fábula?
- ¿Inventa otro final para la fábula?
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