Las Moscas
Fábulas de Esopo
De un panal se derramó su deliciosa miel, y las moscas acudieron ansiosas a devorarla. Y era tan dulce que no podían dejarla. Pero sus patas se fueron prendiendo en la miel y no pudieron alzar el vuelo de nuevo. Ya a punto de ahogarse en su tesoro, exclamaron:
—¡Nos morimos, desgraciadas nosotras, por quererlo tomar todo en un instante de placer!
FIN
Toma siempre las cosas más bellas de tu vida con serenidad, poco a poco, para que las disfrutes plenamente. No te vayas a ahogar dentro de ellas.
Que tanto saben de la fábula Las Moscas
Es hora de poner a prueba los conocimientos de tus niñas y niños sobre la fábula Las Moscas. Elaboramos un cuestionario de preguntas para tus peques.
- ¿Cómo se llama la fábula?
- ¿Qué personajes aparecieron en la fábula?
- ¿Quién fue el presonaje principal de la fábula?
- ¿Cuál fue tu parte favorita de la fábula?
- ¿En que lugar ocurrio la fábula?
- ¿Inventa otro final para la fábula?
Fábulas para niños que también te puede interesar!

La Comadreja y la Lima
Se introdujo una comadreja en el taller de un herrero y se puso a lamer una lima que ahí se encontraba. Al cabo de un rato su lengua arrojaba...
Leer más
El Milano que quiso relinchar
Tuvo antiguamente el milano otra voz, una voz penetrante. Pero oyó un día a un caballo relinchar admirablemente, y lo quiso imitar. Pero a pesar de todos sus intentos,...
Leer más
El Milano y la Culebra
Raptó un milano a una culebra, elevándose por los aires. La culebra se volvió y le mordió, cayendo ambos desde lo alto a un precipicio, y el milano murió....
Leer más
El Jardinero y el Perro
El perro de un jardinero había caído en un pozo. El jardinero, por salvarle, descendió también. Creyendo el perro que bajaba para hundirlo más todavía, se volvió y le...
Leer más
Las Zorras a orillas del río Meandro
Se reunieron un día las zorras a orillas del río Meandro con el fin de calmar su sed; pero el río estaba muy turbulento, y aunque se animaban unas...
Leer más
La Corneja fugitiva
Un hombre cazó a una corneja, le ató un hilo a una pata y se la entregó a su hijo. Mas la corneja, no pudiendo resignarse a vivir prisionera...
Leer más