La Mujer y el Marido borracho
Fábulas de Esopo
Tenía una mujer un marido borracho. Para librarle de este vicio imaginó la siguiente treta.
Esperando el momento en que su marido se quedaba insensible como un muerto a causa de la embriaguez, cargó con él sobre sus espaldas, lo llevó al cementerio y allí lo dejó. Cuando juzgó que ya se le había pasado la mona, volvió y llamó a la puerta del cementerio.
—¿Quién llama ahí?—dijo el borracho.
—Soy yo, que traigo la comida a los muertos — contestó la mujer.
—No me traigas comida; prefiero que me traigas de beber
—replicó el borracho.
Y la mujer, golpeándose el pecho, exclamó:
—¡Qué desdichada soy! Ni siquiera mi treta ha hecho sobre ti el menor efecto, marido mío, pues no sólo no te has corregido, sino que te has agravado, convirtiéndose tu vicio en una segunda naturaleza.
FIN
No dejes que una conducta equivocada domine tu vida. Pon tu razón sobre la equivocación.
Que tanto saben de la fábula La Mujer y el Marido borracho
Es hora de poner a prueba los conocimientos de tus niñas y niños sobre la fábula La Mujer y el Marido borracho. Elaboramos un cuestionario de preguntas para tus peques.
- ¿Cómo se llama la fábula?
- ¿Qué personajes aparecieron en la fábula?
- ¿Quién fue el presonaje principal de la fábula?
- ¿Cuál fue tu parte favorita de la fábula?
- ¿En que lugar ocurrio la fábula?
- ¿Inventa otro final para la fábula?
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